FORMAS DE REALIZAR EL TRASPLANTE

Date Enero 10, 2009

TRASPLANTE

Esta técnica consiste en eliminar una tercera parte de las raíces ( como regla general) y en sustituir el sustrato por uno nuevo.
Podemos tener en cuenta las siguientes instrucciones generales:
1. Dejar secar el sustrato de la maceta.
2. Levantar el bonsai de la maceta con cuidado de no dañar las raíces principales.
3. Desprender la tierra sujeta a las raíces con un palillo.
4. Coger la nueva maceta o la original (Si no se opta por un cambio de maceta, lavar a conciencia su último recipiente para evitar posibles contagios de hongos y parásitos).
5. Si la maceta es plana y se tiene miedo que caiga el árbol, situar unos alambres a través de los agujeros del drenaje para poder fijar posteriormente el bonsái.
6. Cubrir con una primera capa de gravilla de 5 a 7 m/m para favorecer el drenaje.
7. Situar una segunda capa de tamaño medio, entre 3 a 4 m/m.
8. Ahora con el bonsái en las manos recortar los 2/3 de las raíces ( como regla general), limpiar las raíces y eliminar todas las que esten podridas, situarlo prácticamente en medio de la maceta.
9. Cubrir con una capa de sustrato el resto de la maceta. Si era el caso del tiesto plano sujetar el tronco con los alambres.
10. Introducir el sustrato entre las raíces por medio de un palillo de madera, procurando no dañar lar raíces.
11. Por último regar con abundancia la maceta hasta que el agua salga limpia, es muy importante este riego para eliminar todo el polvo del surtrato y facilitar la entrada de aire.
12. Durante los siguientes dias ( de 7 a 10 dias) dejar el bonsái en un lugar apartado de la exposición intensa de los rayos del sol, así como de las corrientes de aire o el frio intenso.

SUSTRATO
El sustrato es el material usado para cultivar plantas. Los sustratos se pueden hacer a base de turba, arena, vermiculita, perlita, fibra de coco, compost, corteza de pino, etc. Mezclas de varios de ellos o cualquier en solitario es un substrato.

Para cultivar Bonsáis el sustrato debe tener una serie de propiedades que hagan posible, además de sostener la planta, un desarrollo sano de las raíces así como el sustento. Hay ciertos detalles clave que se deben tener en cuenta en su composición.

Las principales cualidades que debe tener son:
La estructura es fundamental ya para que mantenga un buen estado de humedad y drene bien el exceso de esta.

Debe retener los nutrientes que se le aportan al árbol en forma de abonos y tiene que ser posible controlar su grado de acidez o alcalinidad.

Debe ser esponjoso y suelto para contener aire que sirve de oxígeno a las raíces.

Aunque el sustrato tenga todas estas características generales no podemos decir que haya una mezcla ideal para Bonsáis. Para la elección o preparación del sustrato debe tenerse en cuenta el tipo que vamos a cultivar y sus preferencias de suelo o sustrato. Según la planta puede requerir distintos tipos de PH, distinto estado de humedad, incluso distintas necesidades de nutrientes.

Se pueden hacer infinidad de mezclas de sustratos, unas pueden ser mas estándar que otras, y no existe una mezcla especifica y concreta para una especie determinada, para algunos aficionados será mejor una mezcla y para otro será mejor otra, es un tema que siempre nos preocupa a los aficionados y no debería de ser así.

Todos los ingredientes a mezclar han de ser tamizados desechando las partículas más finas, debido a que estas se depositarán en el fondo de la maceta obstruyendo el drenaje y apelmazando la tierra que anula la aireación de la misma.

La granulometría del sustrato que es la medida del tamaño de las partículas, granos y rocas de los suelos, depende del árbol a tratar y en qué estado se encuentre. Para los primeros años de cultivo en los que se necesita un crecimiento rápido, las granulometría ha de ser más bien gruesa, aunque depende también del tamaño del árbol y de la maceta, está comprobado que se desarrollan mucho mejor las raíces en un compuesto de grano más bien grueso,  sobre todo cuando tienen que reponerse tras haber sido podadas. Con un sustrato así, es decir, más bien grueso, se puede abonar y regar de forma más asidua, favoreciendo el crecimiento de nuestro árbol. También se utiliza esta granulometría más bien gruesa, cuando un árbol está débil o poco lozano. El tamaño de calibres para una mezcla básica en estos primeros trasplantes, será una combinación de ellos, oscilando desde 2 mm. a 7 mm. aproximadamente, desechando como se ha dicho anteriormente las partículas mas finas. Para esta labor se han de cernir todos los componentes de la mezcla por un tamiz del calibre de 2 mm, si trabajamos con coníferas es aconsejable utilizar un tamiz del calibre de 3 mm.

Si estamos tratando un árbol que ya ha pasado los primeros años de cultivo y de formación, se irán variando y modificando las cantidades del compuesto y la granulometría del mismo, pues las necesidades del árbol también cambian con el tiempo. Para los árboles más establecidos y con un cierto cultivo, se utiliza un grano más fino, dado que la necesidad de crecimiento del árbol se sustituye por la de mantenimiento, a menor calibre  de granulometría menor crecimiento.

Descripción de los distintos materiales que se pueden utilizar:

Mantillo de bosque
El mantillo es materia vegetal descompuesta producto del barrido de bosques. Es una mezcla de ramitas, corteza y hojas, que al encontrarse por debajo de la superficie, y con años de acumulación, presenta un principio de humificación. La porosidad del mantillo es elevada, entre el 80 y el 85 %, con elevada capacidad de retención de agua fácilmente disponible y de aireación, no deja que se endurezca con el calor que puede hacer en verano. Su densidad varía entre 150 y 400 Kg. de materia seca por m3. Su ph suele ser neutro, la conductividad eléctrica es baja y tiene contenidos importantes de nutrientes. Se utiliza con frecuencia para abonados espaciados, ya que es muy rico en nutrientes.

Mantillo orgánico
El mantillo orgánico es materia vegetal descompuesta, son tierras preparadas por casas especializadas. Su composición a parte de la materia vegetal, es que presenta mezclas de estiércol de ovinos, bovinos y caballar, dicha mezcla se composta durante un año aproximadamente y para utilizarla es necesario cribarla y desechar el polvo. Se utiliza igualmente para abonados espaciados, ya que es muy rico en nutrientes.

Turba rubia
Turba rubia de Sphagnum procedente de las turberas bálticas del norte de Europa. Posee una gran porosidad y aireación, baja conductividad eléctrica y ph ácido y mantiene un adecuado estado de humedad. Hay que evitar que se reseque con frecuencia, porque se convierte en hidrófoba (rechaza al agua), perdiendo así su más preciada propiedad

Turba negra
La turba negra está mucho mas descompuesta que la rubia por lo que ha perdido buena parte de su estructura y esponjosidad así como parte de su capacidad de retención de agua. Como contrapartida al estar mas descompuesta y mineralizada es rica en ácidos humicos y otros nutrientes. Su uso está muy generalizado en la composición de los sustratos mezclada con la rubia.

Humus
El humus es un producto de origen vegetal y está formado a base de transformaciones, descomposiciones y síntesis de moléculas orgánicas, en las cuales no quedan vestigios microscópicamente visibles de los tejidos o células originales. Su color es oscuro, y facilita la absorción de elementos nutritivos esenciales para el mejor desarrollo del árbol, tales como nitrógeno, fósforo, calcio, potasio, magnesio y oligoelementos debido a su alta carga microbiana. La composición del humus depende en parte del tipo de suelo, ya que éste puede favorecer el desarrollo de las sustancias orgánicas, facilitando la aireación o, por el contrario, puede paralizarla, originando condiciones de anaerobiosis (por ejemplo en suelos hidromorfos o arcillosos). Su ph es neutro y su alta capacidad de intercambio catiónico le permite retener nutrientes. El humus es muy apreciado como enmienda. Esto se debe a que puede mejorar tanto suelos pesados como livianos. Sobre suelos pesados actúa esponjando el terreno, promueve la agregación del suelo (formación de terrones) y el almacenamiento de agua. En los suelos livianos, sueltos, mejora la retención de nutrientes disminuyendo su pérdida por lixiviación (lavado).

Compost
Es un producto de la descomposición biológica aeróbica de residuos orgánicos en condiciones controladas. Su producción se realiza utilizando desde tecnología altamente sofisticada hasta técnicas muy sencillas. Puede ser usado en cualquier proporción sin causar efectos dañinos al suelo. Funciona como fertilizante, por el aporte de materia orgánica, y como enmienda, dando al suelo consistencia grumosa.

Arcillas: Se trata de silicatos de aluminio hidratados, con más o menos impurezas según el tipo.

Akadama
La Akadama es el sustrato más usado y quizás mas popular en el cultivo del Bonsái, su composición es básicamente tierra, arcilla granulosa y roca erosionada procedente de la región de Akadama (Japón), existe en diferentes granulometrías y se utilizan según el tamaño del árbol y la maceta. La Akadama tiene un ph neutro y puede ser usada como sustrato único al 100 por 100, ya que reúne muy buenos requisitos, es muy porosa y por ello tiene un perfecto drenaje, suelta y buena aireación, retención de humedad y por lo tanto de nutrientes. Con la Akadama nunca hay podredumbre de raíces, pero hay que regar y aportar nutrientes muy a menudo.

Kanuna
La Kanuna también procede del Japón y se encuentra en los yacimientos a una profundidad superior a la Akadama, es de similares características a la Akadama pero de color amarillento con PH ácido, lo cual indica que es idóneo en árboles acidófilos.

Kyriuzuna
Tierra de origen japonés especial para coníferas.

Arenas
Las arenas sirven como mezcla para mantener el sustrato drenado, suelto y ventilado, algunas aportan ligera acidez a la tierra. Las que proporcionan los mejores resultados son las arenas de río. Su granulometría más adecuada oscila entre 0,5 y 2 mm de diámetro. Su densidad aparente es similar a la grava. Su capacidad de retención del agua es media (20 % del peso y más del 35 % del volumen); su capacidad de aireación disminuye con el tiempo a causa de la compactación; su capacidad de intercambio catiónico es nula. Es relativamente frecuente que su contenido en caliza alcance el 8-10 %. Algunos tipos de arena deben lavarse previamente, por ello es recomendable usar la arena comercial de acuarios. Su ph varía entre 4 y 8.

Gravas
Las gravas sirven como mezcla para mantener el sustrato drenado, suelto y ventilado, suelen utilizarse las que poseen un diámetro entre 5 y 15 mm. Destacan las gravas de cuarzo, la piedra pómez y las que contienen menos de un 10% en carbonato cálcico. Poseen una buena estabilidad estructural, su capacidad de retención del agua es baja si bien su porosidad es elevada (más del 40% del volumen). Existen algunas gravas sintéticas, como la herculita, obtenida por tratamiento térmico de pizarras.

Tierra volcánica
La tierra volcánica sirve también como mezcla para mantener el sustrato drenado, suelto y ventilado, su fama como mezcla proviene por su alta capacidad de drenaje. Son materiales de origen volcánico que se utilizan sin someterlos a ningún tipo de tratamiento, proceso o manipulación. Están compuestos de sílice, alúmina y óxidos de hierro. También contiene calcio, magnesio, fósforo y algunos oligoelementos. Las granulometrías son muy variables al igual que sus propiedades físicas. El ph de las tierras volcánicas es ligeramente ácido con tendencias a la neutralidad. Destaca su buena aireación, la inercia química y la estabilidad de su estructura. Tiene una baja capacidad de retención de agua, el material es poco homogéneo y de difícil manejo

Fibra de coco
Este producto se obtiene de fibras de coco. Tiene una capacidad de retención de agua de hasta 3 o 4 veces su peso, un ph ligeramente ácido y su porosidad es bastante buena y debe ser lavada antes de su uso debido al alto contenido de sales que posee.

Perlita
La perlita es un material obtenido como consecuencia de un tratamiento térmico a unos 1.000-1.200 ºC de una roca silícea volcánica del grupo de las riolitas. Se presenta en partículas blancas cuyas dimensiones varían entre 1,5 y 6 mm, con una densidad baja. Posee una capacidad de retención de agua de hasta cinco veces su peso y una elevada porosidad. Su ph está cercano a la neutralidad  y se utiliza a veces, mezclada con otros sustratos como turba, arena, etc.

Vermiculita
Se obtiene por la exfoliación de un tipo de micas sometido a temperaturas superiores a los 800 ºC. Se presenta en escamas de 5-10 mm. Puede retener 350 litros de agua por metro cúbico y posee buena capacidad de aireación, aunque con el tiempo tiende a compactarse. Puede contener hasta un 8% de potasio asimilable y hasta un 12% de magnesio asimilable. Su ph es próximo a la neutralidad.

Keto.
Keto es un sustrato que se encuentra de forma natural en algunos parajes de Japón, su textura es compacta de color negro, se asimila en cierta medida a una arcilla negra o turba negra. Se utiliza para plantaciones en roca o plantaciones sobre losas, su propiedad principal es una alta capacidad de retención de humedad y ayuda a sujetar al árbol sobre la roca o la losa debido a sus cualidades, lo que lo convierte en un sustrato idóneo para este tipo de plantaciones.

Pomice
La Pomice (piedra pómez) procedente de Italia y de origen volcánico, sirve también como mezcla para mantener el sustrato drenado, suelto y ventilado. Debido a su procedencia presenta una estructura porosa con un ph neutro de mas o menos 7, tiene muy poco peso específico con una capacidad de absorber agua lentamente en proporciones peso/volumen cercanas a la unidad sin peligro de bolsas o encharcamientos. Otra gran propiedad es su gran potencia de aireación, con intercambio gaseoso aerobio que evita la formación de bolsas con bacterias anaerobias, responsables de la podredumbre de las raíces.

NORMAS GENERALES DE MEZCLAS EN LOS SUSTRATOS:
Una mezcla básica, puede contener una proporción de cualquiera de los tipos de sustratos anteriormente descritos, pero debemos de tener muy en cuenta la especie en concreto para acondicionar dicha mezcla más favorablemente a sus necesidades y a las nuestras propias, si podemos regar y aportar nutrientes de una forma continuada, podremos utilizar por ejemplo un alto porcentaje de Akadama, en cambio si no lo podemos hacer por estar ausente, habrá que disminuir dicha proporción de Akadama y añadir mantillo o turba que son ricos en nutrientes.

CALIDAD DEL AGUA
También es importante la calidad del agua de riego, y lo debemos de tener muy en cuenta para acondicionar dicha mezcla, ya que también juega un papel muy importante a la hora de realizarla, ya que por ejemplo en zonas del mediterráneo, las aguas son duras y con un alto contenido en cal, si utilizamos turba rubia en el sustrato que aporta acidez a la tierra, lo contrarrestamos con la dureza del agua riego de dicha zona, de ahí la importancia de elegir una buena mezcla, en cambio, si podemos regar con agua pura, no debemos utilizar turba rubia, a no ser que la especie sea acidófila.

LAS CONÍFERAS, en general prefieren un suelo mas arenoso y suelto, ricos en nutrientes, de modo que habrá que agregarle una mayor proporción de arena.
Al hacer una mezcla para pinos o coníferas, se ha de tener cuidado con las arenas denominadas volcánicas -lava-, debido a la capacidad de estas arenas(algunas), excesivamente porosas y llenas de cavidades cuando son de calibre grueso, ya que almacenan agua, por lo que las raíces estarían en constante contacto con esta, acción nada beneficiosa para dichas especies.

LAS PERENNIFOLIAS, en general les gusta los suelos ricos en nutrientes y no muy ácidos, (la turba es mas ácida que el mantillo).

LAS CADUCIFOLIAS, en general les gusta los suelos ricos en nutrientes, la tierra vegetal y el mantillo.

A LOS FRUTALES Y ÁBOLES DE FLOR, en general  prefieren un suelo menos arenoso, así que habrá que disminuir la proporción de arena, por el contrario les gusta los suelos ricos en nutrientes, la tierra vegetal y el mantillo ya que necesitan acumular una mayor reserva de nutrientes para la floración y la fructificación.

A CONTINUACIÓN SE RELACIONAN MEZCLAS MAS O MENOS ESTÁNDAR:

MEZCLAS TRADICIONALES, hay que regar menos y se necesita menos aporte de nutrientes.

Mezcla 1
1/3 mantillo vegetal, 1/3 turba, 1/3 arena de río.

Mezcla 2
1/3 mantillo orgánico, 1/3 mantillo vegetal, 1/3 arena de río.

Mezcla 3
1/4 mantillo orgánico, 1/4 mantillo vegetal, 1/4 turba, 1/4 arena de río.

Mezcla 4
1/2 mantillo orgánico o vegetal, 1/2 arena de río.

Mezcla 5
1/2 mantillo orgánico o vegetal, 1/2 turba.

Mezcla 6
1/2 turba, 1/2 arena de río.

Se podrían hacer indefinidas mezclas.

MEZCLAS CON AKADAMA, hay que regar y aportar nutrientes mas a menudo.

Mezcla 1
80 % Akadama, 20 % tierra volcánica.

Mezcla 2
70 % de Akadama, 30 % mantillo.

Mezcla 3
60 % de Akadama, 30 %  mantillo, 10 % tierra volcánica.

Mezcla 4
70 % de Akadama, 30 %  turba.

Mezcla 5
60 % de Akadama, 30 %  turba,  10 % tierra volcánica.

Mezcla 6
60 % de Akadama, 10 % de mantillo, 10 % de turba, 20 % tierra volcánica.

FRECUENCIA DE TRASPLANTE.
Como regla general  los árboles jóvenes en sus primeras etapas de desarrollo
necesitan un trasplante anual, en ejemplares adultos  el trasplante normalmente se
hace cada 2 ó 3  años.

LA MEJOR ÉPOCA PARA EL TRASPLANTE y dependiendo de la especie es la siguiente:
ARCES, de Febrero a Marzo
RHODODENDRONR, de Febrero a Abril
PRUNOS, de Febrero a Marzo
PINOS, de Febrero a Marzo
OLIVOS, de Febrero a Marzo
ZELCOWA Y OLMOS, de Febrero a Marzo
CAMELIA, de Febrero a Abril
CARMONA, de Mayo a Agosto
FICUS, de Abril a Agosto
GARDENIA, de Febrero a Marzo
SERRISA, de Abril a Septiembre

TIPOS DE TRASPLANTES

TRASPLANTE DE CREACIÓN:
• Lo efectuamos con un árbol que llega hasta nosotros por primera vez y se
efectúa tan sólo una vez en la vida de un Bonsai.

TRASPLANTE DE ESTABLECIMIENTO:
• Es aquel en el que creamos un cepellón de raíces finas suficientes como para
mantener el futuro desarrollo de la copa del Bonsai.

TRASPLANTE DE MANTENIMIENTO:
• Aquel que efectuamos en un Bonsai para proveerle de nuevas sustancias
nutritivas y suficiente aireación para las raíces.

TRASPLANTE DE CREACIÓN
Las raíces de todos los árboles crecen para encontrar el agua y los nutrientes que le
son tan necesarios para la vida. Así pues, cuando un árbol crece en una maceta, las
raíces van creciendo hasta ocupar la totalidad del espacio limitado. Al mismo
tiempo la tierra se va desgastando y pierde la facultad de proporcionar los
nutrientes que el árbol necesita. Si levantamos el árbol de la maceta veremos que
las raíces forman un ovillo espeso y enredado. Este será pues el momento de
trasplantar si deseamos mantener la salud del árbol, o bien deberemos plantarlo en
una maceta mayor o en el suelo.
Son sólo las raíces más jóvenes y finas las que trabajan para alimentar al árbol y
éstas, al igual que las ramas, se activan y estimulan mediante la poda.
gruesas para proporcionarle estabilidad, tal y como las necesitan los árboles
creciendo en el suelo, y cuando se podan estas raíces, el árbol reacciona
Un árbol en una maceta no necesita de raíces  emitiendo gran cantidad de raíces
jóvenes y finas. Los resultados pueden observarse en la copa, con un crecimiento
sano y vigoroso. En vez de una maceta llena de raíces viejas y poco útiles, las
renovamos con raíces que son muy útiles y necesarias para el árbol.
Así, la poda de raíces es necesaria en los Bonsai, y tal como cada año que pasa
éstos adquieren las características de vejez que buscamos, simultáneamente les
proporcionamos un sistema de raíces jóvenes que convierten a los Bonsai en el ser
vivo más cercano a la inmortalidad.
Además, con la poda de raíces tenemos la oportunidad de estudiar el cepellón en
busca de alguna raíz podrida o enferma.
Otra razón que hace necesario el trasplante es que mientras más llena de raíces va
quedando la maceta, la porosidad de la tierra disminuye y, consecuentemente,
también la circulación de aire y agua, con lo que nuestro Bonsai no podrá vivir sano
mucho tiempo más.
El trasplantado es una operación que nos veremos obligados a efectuar muchas
veces a lo largo de la vida de un Bonsai, por lo que podemos dividir esta técnica en
tres variedades, dependiendo de la edad del árbol que tengamos entre manos.
A la mayoría de los árboles no les gusta ser molestados en su medio habitual de
crecimiento. Por esta razón, procuraremos trasplantar sólo cuando sea imperativa
la necesidad de hacerlo.
Así, si nuestro Bonsai ha sido trasplantado el año pasado, no necesitará de un
nuevo trasplante hasta dentro de dos años, si es de una especie de hoja caduca, o
hasta dentro de cuatro años si se trata de una especie de hoja perenne. Por supuesto, si el árbol tiene algún problema de crecimiento radicular, tal como podredumbre de raíces, debemos trasplantarlo inmediatamente.
Algunos árboles, sin embargo, pueden necesitar de un trasplantado más frecuente,
bien sea por su rapidez natural de crecimiento, o bien porque estemos forzándolo a
crecer mediante un programa intensivo de abonado. El sauce, por ejemplo, puede
necesitar un cambio de suelo, incluso dos veces al año.

Es necesario en aquellos casos en que las raíces que posee el árbol en el momento
de su obtención son demasiado viejas y gruesas, o están excesivamente
enmarañadas.
Generalmente es siempre necesario con ejemplares recuperados procedentes de
vivero; en casos excepcionales, un Bonsai muy viejo necesitará también de este
tipo de poda de raíz. Como su nombre indica, vamos a sentar las bases de
crecimiento del futuro cepellón de raíces, y por ello debemos seguir las siguientes
normas:
- Favoreceremos el crecimiento en longitud, en detrimento del crecimiento en
profundidad, de modo que cortaremos las raíces que crezcan directamente hacia
arriba o hacia abajo.
- Las ramas serán un reflejo del crecimiento de las raíces, y por esto debemos
desenmarañarlas evitando cruces entre ellas y cortando también las que crezcan
hacia el interior, hacia el tronco.
Debemos tener en cuenta cuáles van a ser las dimensiones del tiesto en que
nuestro Bonsai quedará plantado definitivamente en un futuro, a tiesto más
pequeño, será necesario acortar más las raíces gruesas y viceversa.
Una sencilla forma de evitar una poda drástica de raíces es seleccionar cuidadosamente el material virgen con el que trabajamos. Aunque en un ejemplar
recuperado poco podemos influir en la manera en que crecen sus raíces, cuando
acudimos a algún vivero para adquirir una planta para Bonsai, debemos rechazar
las que estén plantadas en un suelo muy arcilloso, sobre todo si la planta que
elegimos está creciendo en una maceta. Esos árboles, al crecer en un terreno muy
duro, se ven obligados a emitir raíces muy gruesas y, a menudo, enrolladas
alrededor de la maceta, encontrándose las raicillas finas tan solo en el fondo del
contenedor. Por el contrario, aquellos árboles que están plantados en una maceta
con sustrato esponjoso, poseen abundantes raíces finas en todo el cepellón, con lo
que el éxito del trasplante en una maceta de Bonsai está casi asegurado.
Puesto que vamos a efectuar una profunda remodelación y selección en las raíces
del árbol, es necesario que las veamos, y por ello trabajaremos a raíz desnuda.
Esta tarea sólo se debe evitar en coníferas, pues estas especies no soportan un
lavado total de tierra.
Para ello, tras sacar el árbol de la maceta original, desharemos la parte más
exterior del cepellón, con ayuda de un garfio o unos palillos de bambú.
Seguidamente, con agua a presión, limpiaremos el cepellón de raíces de toda la
tierra original. En el caso de que la planta creciera en un suelo arcilloso y compacto,
el procedimiento cambia un poco, lo sumergiremos (sacado ya de la maceta) en un
cubo o balde con agua durante dos o tres horas, pasado este tiempo, con agua a
presión, eliminaremos la tierra. De no hacerlo así, arrancaríamos muchas raicillas
junto con la tierra.

TRASPLANTE DE ESTABLECIMIENTO
Si graduamos la edad de un Bonsai por los años de cultivo como tal (niño, joven,
adulto, anciano), el trasplante de establecimiento corresponde a un árbol de edad
joven.
Se efectuó ya hace dos o tres años el trasplante de creación, y ahora la copa está
casi formada. Mediante el trasplantado que ahora nos ocupa, vamos a hacer posible
que las raíces puedan mantener la creciente densidad de la parte aérea del árbol.
En esos dos o tres años en que las raíces han crecido libremente, y si hemos
seguido un correcto programa de abonado y riego, nuestro casi Bonsai habrá
emitido durante el primer año una gran cantidad de raicillas, de las que ahora debe
estar totalmente llena la maceta.
Algunas de ellas serán ya demasiado gruesas, y quizá algunas de las más cercanas
a la capa de drenaje estén podridas.
Estamos al final de invierno o principio de primavera, y al igual que en el trasplante
de creación, trabajaremos a raíz desnuda. Para limpiar la tierra, utilizaremos agua a
presión, de modo que dañemos el mínimo de raíces posibles.
Es frecuente también que en el trasplante de creación no cortáramos suficientemente la raíz pivotante, para mayor seguridad. Ahora debemos hacerlo,
puesto que el tronco debe tener suficientes raíces laterales. Este es también el
momento en que podemos plantar nuestro árbol en una maceta de Bonsai.
Así como hace dos años lo más importante era establecer las dimensiones de la
base del futuro cepellón de raíces, ahora nuestra atención debe fijarse en la
dirección en la que crecen y en el vigor con que lo hacen. Algunas de ellas serán
más fuertes que las demás, y cortaremos de modo que todas ellas se igualen en
fuerza: no cortaremos las muy finas, y acortaremos más las gruesas que las de
tamaño medio.
Probablemente, debido al rápido crecimiento de las raíces, el cepellón esté
completamente enmarañado. Puesto que se tratará de raíces finas, muy sensibles
al contacto con un material duro, como hierro o madera, ahora son nuestros dedos
los que realizarán el desenmarañado.
Sobre una superficie lisa, las iremos extendiendo  en longitud. Para evitar que se
sequen, las pulverizaremos frecuentemente con agua.
Seguidamente, con unas tijeras muy afiladas, las recortaremos de acuerdo con su
calibre, hasta que queden totalmente desenredadas, tanto ahora como en su futuro
crecimiento

Trasplante de mantenimiento
En el trasplante de mantenimiento, el objetivo a conseguir es el de proveer a
nuestro Bonsai de un suelo nuevo, poroso y rico en sustancias nutritivas.
Una vez formada la copa y el cepellón, un Bonsai puede agotar la tierra de su
maceta en dos años; los cientos de hojas de su parte aérea están demandando
alimento y agua a las raíces continuamente, por lo que éstas crecen muy
rápidamente.
Por eso, en un Bonsai adulto, la fecha de trasplante es importantísima; ya no basta
con efectuarlo a principio de primavera en general, sino que debemos hacerlo al
comienzo de la primavera para ese árbol en concreto.
La señal para el trasplante nos la dan las yemas: si comienzan a hincharse y
cambiar de color hacia el verde o rojo, es el momento; si ya tiene un par de hojas,
aunque no estén desarrolladas plenamente, es demasiado tarde. Si trasplantamos
muy tarde, las raíces (algunas cortadas, y otras estresadas por él cambio de medio
no serán capaces de proveer de agua tan rápidamente como es necesario a las
hojas, con lo que el árbol puede deshidratarse e incluso morir.
Si trasplantamos demasiado pronto, una helada tardía puede dañar seriamente a la
planta. El corte de raíces ya no es ahora tan importante, por lo que éste se limita a
un saneamiento de las raíces en general, quitando las más gruesas, las podridas,
las enredadas, etc., pero sólo cortaremos las puntas de las mismas, hasta un tercio
del cepellón original. Los dos tercios restantes se limpiarán de tierra, y
cuidadosamente iremos rellenándolos de tierra y esparciéndolos alrededor de la
maceta. No debe quedar ninguna raíz en contacto directo con el aire, y por ello nos
ayudaremos de un palillo para ir introduciendo tierra nueva en el cepellón.
La mezcla de tierra también es muy importante: la gran densidad de las raíces en
el cepellón exige que el suelo no sea demasiado compacto, por lo que limitaremos
la cantidad de arcilla al mínimo posible, sustituyéndola por arena de río, de manera
que el drenaje sea perfecto. Cuando una vez trasplantado él árbol lo reguemos, el
agua debe absorberse rápidamente.

2 Respuestas a “FORMAS DE REALIZAR EL TRASPLANTE”

  1. pepecristo dice:

    Francisco, repite me la foto que no me ha llegado, pon serca del tronco una regla o metro para que pueda valorar la proporción que hay entre la maceta y el tronco, para poderte decir si debe cambiar la maceta o no.
    La fecha ideal para un olmo es la segunda quincena de febrero, como regla general, pero si observas las yemas te dirá cuando quiere ser trasplantada, ¿que tiene que observar? las yemas están en esta época pequeñas y de color marrón oscuro, cuando se hinchen y el color cambie a marrón brillante, es el momento exacto del trasplante.
    El tipo de sustrato para los olmos, 1/3 mantillo vegetal, 1/3 turba, 1/3 arena de río.
    Francisco lee en CATEGORIA – TRASPLANTE- FORMA DE REALIZAR UN TRASPLANTE
    te será muy útil.
    Saludo.

  2. Francisco dice:

    Hola pepe, soy el cuñado de gaona te mando fotos a ver si te llegan,saludos.

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